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  • Dr. Gómez Romeo

    FORMACIÓN ACADÉMICA Médico. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina (27 de Octubre de 1983). Especialista en Oftalmología....

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    La clínica Gómez Romeo, cuenta con tecnología de última generación para el diagnóstico de patologías oculares,...

La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) es una enfermedad ocular cuya frecuencia de aparición aumenta a medida que se envejece. Existe una afección similar, en las personas con miopía elevada, que puede aparecer en cualquier edad, aún en los jóvenes.

En esta condición se daña una zona muy específica de la retina, llamada mácula, que es responsable de la visión central. Sin llegar a la ceguera total, los pacientes pueden quedar con su visión muy disminuida, sin poder leer, manejar o mirar televisión.


¿Qué es la DMRE?

La DMRE es una enfermedad en la que se daña la mácula cuya frecuencia de aparición aumenta a medida que se envejece. A pesar de que personas de 50 años pueden comenzar a notar problemas debido a la DMRE, lo más común es que se la detecte alrededor de los 60 años.

Esta enfermedad puede comenzar con la aparición de pequeñas lesiones de forma circular en la retina llamados “drusen”. Estas lesiones son inespecíficas y se pueden observar también en otras enfermedades y condiciones oculares; no suelen provocar pérdida de visión en sí mismos, pero puede ser el primer signo de esta enfermedad, el paciente puede percibir en su visión objetos con ondulaciones, dificultad de ver un punto de fijación.

Cuando la degeneración macular es avanza, la mácula va perdiendo su morfología habitual y comienzan las alteraciones en la visión. En general, los problemas comienzan primero en un ojo; y suele suceder  que el ojo sano compensa la pérdida de visión del enfermo. Esto puede dificultar la detección temprana de esta patología. De ahí la importancia de controlarse la visión de cada ojo por separado, osea, tapando un ojo, controlarse la visión y luego hacer lo mismo con el otro.

Dos formas de DMRE

Esta enfermedad se presenta de dos formas: en un 80% de los casos se presenta una forma llamada “seca o atrófica”, de lenta evolución y escasos síntomas (salvo la disminución visual). El otro 20% desarrolla una forma llamada “húmeda o exudativa”. 

Forma Atrófica (Seca)

Cuando los drusen están en una etapa avanzada luego de mucho tiempo, pueden causar un adelgazamiento de la mácula, que se atrofia y deja de funcionar. Esta forma puede causar áreas opacas en la visión central y tiene un avance lento. Aunque no hay tratamiento probado para las personas con este tipo de degeneración, hay una serie de ayudas ópticas y tratamientos de visión subnormal que ayudan a los pacientes a desarrollar sus actividades lo mejor posible. 

Forma Húmeda ( Exudativa)

En la forma húmeda, también llamada exudativa, se forman nuevos vasos por detrás de la mácula, que deforman anatómicamente la retina y derraman en ésta, sangre y líquido (suero). En la etapa Terminal se forma una cicatriz que obstruye la visión central, formando una mancha central llamada escotoma. (Sector sin visió )

Cómo Detectar la DMRE:

En la primera etapa de esta enfermedad, el paciente puede notar que su visión se distorsiona.

Su médico le realizará un examen del fondo del ojo y así tendrá un diagnóstico preliminar. Además puede ordenar estudios adicionales para tener un mejor panorama; el más completo es la “Angiografía Digital Computarizada” (ADC), que es un estudio del sistema  circulatorio de su  retina, a través del cual, se individualiza la zona enferma. También se puede solicitar un OCT (Tomografía de la macula), es un estudio no invasivo donde se puede observar la retina con un corte óptico, donde se pone en evidencia el edema de la macula.

Otra forma muy efectiva de comprobar si hay afección macular o algún cambio en la visión, es el test  de Amsler, también estudio no invasivo, simple y muy útil.

Es importante recordar que en la etapa inicial de la enfermedad el paciente no presenta síntomas. Por eso es muy importante visitar periódicamente a su oculista de confianza para que él controle el estado de su retina.

También es importante saber que la FORMA SECA de la enfermedad puede progresar hacia una FORMA HÚMEDA. Entonces, si usted ha sido diagnosticado con la forma atrófica, estos estudios mencionados,  le servirá para monitorear su evolucion.

Los tratamientos existentes apuntan a detener el avance de la enfermedad. No se ha descubierto aún la forma de revertir la enfermedad. Cuando la retina está dañada o atrófica ya no se recupera.

Cómo se trata la DMRE:

En primer lugar pueden evitarse algunos factores de riesgo como el cigarrillo, la hipertensión arterial y prescribir una dieta balanceada, administrar antioxidantes por vía oral y promover el uso de lentes con filtros ultravioleta.

Existen pocos tratamientos para pacientes con DMRE húmeda.

Un tratamiento es la fotocoagulación con rayos láser, que sella los vasos sangrantes y que puede ser utilizada en los casos en que dichos vasos están por fuera de la mácula.

Aplicación intravítrea de antiangiogénico (Lucentis): Ranibizumab es una droga diseñada y autorizada a nivel mundial y en Argentina, para su uso específicamente oftalmológico, con alto porcentaje de éxito en el detenimiento de la enfermedad. Se indican inicialmente, un tratamiento de ataque, que consta de 3 dosis, una colocación cada 30 días.

Otro tratamiento, menos usado en la actualidad es la Terapia Fotodinámica o TFD, la cual consiste, en introducir en el torrente sanguíneo, una droga sensible a la luz que se fija selectivamente en los vasos sanguíneos de los tejidos enfermos. Luego se utiliza un rayo láser de baja potencia (láser frío) para activar la droga y producir un fenómeno químico, que sería el responsable de frenar la enfermedad. Este láser frío y la ubicación selectiva de la droga, evita que se produzcan lesiones no deseadas en la retina sana vecina.

En efecto, la forma de detener el avance de la DMRE húmeda es sellando los neovasos que crecen detrás de la mácula, la lesionan y le vierten sangre y plasma. Cuando los vasos están dentro y por detrás de la mácula, es imposible aplicar fotocoagulación con láser convencional ya que el calor dañaría el tejido retiniano sano vecino.


Ayudas Ópticas:

La degeneración macular relacionada con la edad afecta la zona de visión central pero no ataca a la retina periférica, aún en la etapa más avanzada. Se haya detenido la enfermedad en la primera etapa o se encuentre ya en etapa cicatrizal, el paciente siempre mantiene algo de visión.

Ese remanente de visión puede ser aprovechado con diferentes instrumentos de alta precisión, como lupas, anteojos especiales (microscópicos, telescópicos) y hasta magnificadores electrónicos.

La especialidad, denominada visión subnormal ha avanzado mucho en estos últimos tiempos y la tecnología aplicada a este campo permite que existan instrumentos ópticos y no ópticos de altísima precisión. Los pacientes pueden disponer de anteojos con lentes especiales, cámaras de televisión para circuito cerrado y magnificación y accesorios para computación diseñados especialmente para pacientes con baja visión, lógicamente por su valor económico, no están al alcance de todos.

Es recomendable  consultar con un oftalmólogo de confianza para ser derivado a un centro especializado.