MIOPIA/HIPERMETROPIA

Oculistas en Mendoza. Oftalmólogos en Mendoza. Medico Especialista en Oftalmología. Cirugía de la Catarata. Cirugía de Córnea. Cirugía de Glaucoma.

¿Qué es ICL?

Un ICL es un lente de contacto intraocular utilizado para la corrección de los defectos refractivos, su método de implante es de carácter mínimamente invasivo. Esto conlleva las siguientes ventajas:

  • se recupera pronto la agudeza visual, puesto que se disminuye el período de cicatrización subsiguiente respecto a otro tipo de procedimientos;
  • efectividad de los resultados independiente del grado de defecto a corregir, puesto que la corrección depende exclusivamente de la potencia de la prótesis implantada, y
  • lo más importante, reversibilidad (se puede cambiar la lente), que le confiere mayor de seguridad.

¿En qué consiste el procedimiento?

El procedimiento consiste en colocar un lente especialmente diseñado dentro del ojo para enfocar adecuadamente las imágenes sobre la retina. Este lente no requiere ningún tipo de mantenimiento después de ser implantado.

¿Cuándo se implanta un ICL?

En personas con miopías altas o con hipermetropías altas se benefician con una cirugía de este tipo. Idealmente no deben tener astigmatismos mayores de 1 dioptría, auque si tienen de 2 a 3 dioptrias, también mejoran sustancialmente y luego se suplementa con un anteojo aéreo suave, no para todo andar, sino, para desarrollar algunas actividades.

¿Qué tan seguro es este procedimiento?

Con las técnicas actuales de micro insiciones, la recuperación es muy rápida, y no se siente dolor. Debe seguir las indicaciones de su médico. Existe un riesgo de 2.5% en la formación de opacidades en el cristalino, y recambio de lente intraocular según cada paciente.

¿Cuáles son los exámenes y cuidados pre quirúrgicos?

Previo a la cirugía su oftalmólogo debe realizar un examen completo de sus ojos para asegurarse que usted no sufre alguna enfermedad o condición que impida realizar el procedimiento o empeore el pronóstico. Es muy importante realizar un examen bajo dilatación pupilar para verificar el grado de miopía o hipermetropía y asegurarse de que no existen enfermedades de la retina u opacidades en el cristalino, y otros estudios como espesor corneal, topografía corneal, cálculo del lente a implantar. También es necesario indicar dos iridotomías (pequeños orificios en el iris) con láser para evitar el aumento de la presión ocular que a veces pueden presentar algunos pacientes.

¿Qué debe hacerse después de la cirugía?

Es importante no tocar el ojo el primer día y no poner presión sobre este durante 5 días (especialmente no frotarse), para ese fin, entregamos un protector, especialmente diseñado. Es normal que se presente una ligera molestia en los ojos el mismo día de la cirugía (similar a tener una pestaña dentro del ojo). Es una cirugía ambulatoria, de manera que el paciente sale caminando por sus propios medios de la sala de cirugía aunque la visión será borrosa durante los primeros días, debido a la mínima inflamación que se produce. Es de gran importancia aplicar las medicaciones que le sean indicadas, generalmente gotas oftálmicas. En general, 30 días después del procedimiento puede realizarse cualquier actividad como si nunca se hubiera operado.

¿Qué resultado visual se puede esperar?

El resultado de la cirugía depende principalmente de la visión con anteojos o lentes de contacto que se tenga antes de la cirugía. En general puede esperarse que la visión sin gafas después de la cirugía sea similar y en ocasiones mejor que la visión que se tenía con gafas o lentes de contacto previo al procedimiento.

¿Puede ser necesario un segundo procedimiento?

En algunas ocasiones (2.5% de los casos) puede producirse una catarata (opacificación del cristalino) tras el implante del lente fáquico. En estos casos se hace necesario remover la catarata y el lente fáquico mediante la técnica convencional de cirugía de catarata por facoemulsificación e implantar un lente intraocular de un diseño diferente (ya que se ha removido el cristalino).

Si con el tiempo se producen cambios en la visión (detectados en los exámenes anuales), la lente se podría retirar o cambiar, o también usar una pequeña corrección en anteojos o lentes de contacto, si fuera necesario. La lente no corrige la presbicia, por lo tanto, luego de los 40 años de edad, no se evita la necesidad de usar lentes para la visión cercana. La lente no evita la progresión de la miopía (en aquellos pacientes predispuestos), solo soluciona la miopía que tiene el paciente hasta el momento de la operación.