Cómo comprender y vivir con Glaucoma

Este texto fue preparado para las personas que, como usted, tienen glaucoma. Esperamos que la información aquí contenida aclare preguntas que usted pueda tener acerca de los aspectos físicos del glaucoma.También hemos incluido relatos de las experiencias emocionales que han tenido al irse acostumbrando a vivir con una condición crónica de la salud, como lo es el glaucoma.

Tal vez su familia y sus amigos también tengan preguntas acerca del glaucoma. Puede ser que la información de este texto les ayude a comprender cómo se desarrolla y se trata esta condición. Una vez que sepan más sobre el glaucoma, ellos podrán ayudarle con su programa de tratamiento.

Este texto es sólo un suplemento a la buena atención médica.
Le recomendamos que hable con su doctor sobre la información aquí incluida.
Si tiene glaucoma, usted y sus médicos deberán trabajar juntos para proteger su vista en los años venideros. Un diagnóstico temprano y el tratamiento cuidadoso durante toda la vida son las claves para preservar su visión. Si se diagnostica y se trata pronto, el glaucoma raras veces causa pérdida de la visión. Cuide bien de sí mismo y de sus ojos, y no deje que el glaucoma limite su vida.

¿Cómo funciona el ojo?

Para poder entender el glaucoma, hay que saber primero cómo funciona el ojo. El ojo es redondo y está protegido por una capa resistente y blanca llamada esclerótica. Una parte de la esclerótica se puede ver en la parte delantera del ojo.

La esclerótica a su vez está cubierta por una capa delgada y transparente, llamada conjuntiva.

En la parte delantera del ojo se encuentra la córnea. La córnea es la parte transparente de la capa protectora del ojo. La córnea permite que entre luz en el ojo. Detrás de la córnea está el iris, que es la parte de color. El iris se dilata y se contrae para que la pupila deje entrar al ojo justo la cantidad adecuada de luz. La luz pasa a través del cristalino hasta la retina en la parte trasera del ojo. Fibras nerviosas de la retina llevan luz e imágenes al cerebro por medio del nervio óptico.

Por dentro, la parte delantera del ojo está llena de un líquido transparente llamado humor acuoso

El Humor Acuoso nutre el cristalino, el iris y la córnea. El fluido sale de la parte delantera del ojo a través de la pupila; de allí pasa a la corriente sanguínea mediante el sistema de drenaje del ojo (una red de canales de drenaje alrededor del borde del iris). La producción, el flujo y el drenaje de este fluido es un proceso constante que es necesario para la salud del ojo. Este humor acuoso del ojo no es igual a las lágrimas, las cuales se producen fuera del ojo.

La presión dentro del ojo (Presión Intra Ocular o PIO) depende de la cantidad de humor acuoso en el ojo. El cuerpo ciliar produce el humor acuoso. Del mismo modo, cuando el sistema de fluido del ojo está funcionando bien, se produce y se drena continuamente la cantidad adecuada de líquido. La presión generalmente se mantiene dentro de ciertos límites normales.

Valores normales de PIO: 12 a 22 mmHg.

¿Cuál es la diferencia entre el humor acuoso y las lágrimas?

El humor acuoso (líquido dentro del ojo) no es igual a las lágrimas. Este fluido es un líquido cristalino, parecido al agua, que se produce continuamente dentro del ojo para proporcionarle nutrición. Las lágrimas son producidas por glándulas ubicadas fuera del ojo y sirven para humedecer la superficie del globo del ojo. 

¿Qué es glaucoma?

Se usa el término de glaucoma para describir a un grupo de enfermedades que comparten las siguientes características: demasiada presión dentro del ojo, daño al nervio óptico y pérdida de la visión. Los canales de drenaje pueden taparse, pero el cuerpo ciliar sigue produciendo líquido.

El glaucoma generalmente afecta a ambos ojos, aunque muchas veces la presión empieza a aumentar primero en un solo ojo. A medida que la presión va aumentando, va dañando al nervio óptico. Si la presión permanece demasiado alta por mucho tiempo, puede dañar las fibras del nervio óptico. Este daño al principio causa cambios graduales de la visión, y después pérdida de la vista. Los primeros cambios son muy leves y generalmente no afectan la visión central, o sea la parte central de lo que se vé al mirar hacia adelante o al leer. Las que sí se ven afectadas son ciertas partes de la visión periférica, las áreas de arriba, de abajo y de los costados . Generalmente, al principio los cambios de visión no se notan.

¿A quiénes puede afectar el Glaucoma?

El glaucoma puede afectar a cualquiera, pero hay personas que corren un mayor riesgo, incluyendo quienes:

  • tienen más de 60 años de edad
  • son de descendencia afro americana
  • tienen parientes que padecen de glaucoma
  • tienen miopía elevada
  • padecen de diabetes

¿Hay síntomas?

Con el tipo más común de glaucoma, el aumento de la presión es muy gradual. Generalmente no se sienten molestias ni dolor. Otros tipos menos comunes de glaucoma producen síntomas más severos, como por ejemplo visión borrosa, dolor en el ojo o en la cabeza, náuseas o vómitos, la aparición de anillos con los colores del arco iris alrededor de las luces brillantes, o la pérdida repentina de la vista. El glaucoma afecta a personas de todas las edades, desde bebés hasta adultos ya mayores. Corren un mayor riesgo las personas de más de 60 años de edad, las personas con mucha miopía, las que tienen parientes que padecen glaucoma y los a diabéticos. El glaucoma no es contagioso, no amenaza la vida y casi nunca causa ceguera, si se detecta, se controla y se trata a tiempo.

Los médicos también saben que el glaucoma no es causado por la mala alimentación, por leer demasiado o leer con poca luz, por usar lentes de contacto ni por hacer otras actividades normales. Los doctores recomiendan que, como parte de los exámenes de rutina de la vista, los niños, adolescentes y adultos también reciban un examen para el glaucoma. La mayoría de las personas deben recibir un examen muy completo alrededor de los 35 años de edad. Se recomienda otro examen completo a los 40 años y después cada año. Generalmente, la pérdida de la visión causada por el glaucoma es irreversible. Sin embargo, la detección temprana y el tratamiento cuidadoso durante toda la vida pueden ayudar a evitar que los ojos se dañen más. La mayoría de los casos de glaucoma se pueden controlar con medicina o cirugía. Al mismo tiempo, investigadores en muchos países del mundo siguen buscando las causas del glaucoma y tratamientos más eficaces.

¿Cuándo debo hacerme un examen para el glaucoma?

Se recomienda que las personas con mayor riesgo de padecer glaucoma (ya mencionadas), sobre todo las personas mayores de 40-60 años, deben realizarse examen de los ojos.

¿Hay diferentes tipos de Glaucoma?

Sí. Los dos principales son el de ángulo abierto y el de ángulo estrecho.
El glaucoma de ángulo abierto es también llamado glaucoma crónico simple. Es el tipo más común de glaucoma.
Este tipo de glaucoma se desarrolla a medida que los canales de drenaje del ojo se van tapando poco a poco. La presión dentro del ojo va aumentando porque no puede salir del ojo suficiente líquido (humor acuoso). El nombre de glaucoma de ángulo abierto, viene de que el ángulo donde el iris se junta con la córnea está amplio y abierto Se puede ver la entrada a los canales de drenaje, y éstos deberían de funcionar bien. Sin embargo, la obstrucción ocurre dentro de los canales.

La mayoría de las personas que padecen de glaucoma de ángulo abierto se sienten bien y no notan ningún cambio en la vista. No hay ninguna señal durante los inicios de este tipo de glaucoma. Si el glaucoma de ángulo abierto no se detecta ni se trata, gradualmente va produciendo pérdida de la visión en pequeñas áreas del campo visual. Las áreas de pérdida no se notan hasta que se vuelven más grandes. Por fortuna, este tipo de glaucoma se desarrolla lentamente y a veces no causa ningún daño por muchos años. Generalmente responde bien a las medicinas.

El otro tipo principal de glaucoma es el llamado glaucoma de ángulo estrecho. Este tipo no es muy común y es muy diferente al glaucoma crónico. Con este tipo de glaucoma, la presión en el ojo sube muy rápidamente. Esto ocurre porque los canales de drenaje se tapan totalmente.

En el glaucoma agudo, es el iris el que causa el bloqueo repentino del drenaje. Esto ocurre sólo en los ojos de ciertas personas, que tienen el ángulo entre el iris y la córnea menos amplia (o sea-estrecho). La estrechez del ángulo hace que el borde de afuera del iris bloquee los canales de drenaje, cuando la pupila se agranda demasiado o muy rápidamente. Es un problema de la estructura del ojo, que sólo afecta a un pequeño número de personas. Hay una prueba sencilla que se puede hacer durante un examen de rutina del ojo, para revisar si el ángulo es demasiado estrecho.

Si una persona tiene el ángulo entre el iris y la córnea demasiado estrecho existe la posibilidad de que le dé glaucoma agudo si la pupila se agranda; por Ej: con ciertos medicamentos (evitar tomar espasmo líticos como Buscapina, Sertal, Paratropina y antihistamínicos, sin supervisión del oculista) o al estar en el cine u otro lugar oscuro (aquí las pupilas se dilatan). Los síntomas del glaucoma agudo incluyen dolores de cabeza o del ojo, náuseas, arco iris alrededor de las luces por las noches y visión muy borrosa. Estos síntomas requieren de atención médica inmediata, ya que un aumento rápido de la presión en el ojo, puede dañar a éste grave y permanentemente.

Se debería realizar tratamiento de profilaxis o preventivo en estos pacientes, antes que desarrollen un glaucoma agudo, mediante la IRIDOTOMIA con Yag Láser.

Para tratar el glaucoma de ángulo cerrado agudo, generalmente se requiere de microcirugía o cirugía con láser.

Esto ayuda a destapar parte de los canales de drenaje y permite que salga el líquido extra del ojo. Si una persona ha tenido glaucoma agudo en un ojo, los médicos muchas veces tratan el otro ojo para evitar otro ataque agudo en el futuro. Por lo general, en los casos de glaucoma agudo, la microcirugía y la cirugía con láser dan resultados eficaces y duraderos. Después, sigue siendo importante hacerse exámenes regulares, ya que una forma crónica de glaucoma puede dar años más tarde.

La mayoría de los otros tipos de glaucoma son variaciones del glaucoma crónico o del glaucoma agudo. Pueden afectar uno o ambos ojos.

El glaucoma secundario, es un tipo de glaucoma que se debe a una lesión, inflamación o a un tumor en el ojo, o que puede darse en casos de cataratas o diabetes avanzada. También puede resultar del uso de ciertos medicamentos, como por ejemplo, los esteroides Este tipo de glaucoma puede ser leve o grave. El tipo de tratamiento dependerá de si el glaucoma es de ángulo abierto o cerrado. Los médicos también tratarán el problema original que haya causado el glaucoma.

El glaucoma con presión normal o glaucoma con presión baja, es una condición rara y difícil de entender. Aunque la presión en el ojo no está muy alta, el nervio óptico se daña. El nervio óptico de algunas personas se daña a pesar de que tienen niveles de presión casi normales (entre 12 y 22 mmHg) Las personas que corren un mayor riesgo de padecer de este tipo de glaucoma son las que tienen parientes con esta condición, las de descendencia oriental (alto porcentaje de miopes) y las que han tenido enfermedades cardiovasculares sistémicas, como por ejemplo arritmia cardiaca. Este tipo de glaucoma generalmente se detecta al examinar el nervio óptico dañado.

Actualmente, la mayoría de los doctores tratan esta condición manteniendo la presión en el ojo lo más baja posible, mediante medicamentos, cirugía con láser o microcirugía.

El glaucoma pigmentario, es una forma de glaucoma secundario de ángulo abierto. Esta condición se produce cuando los pequeñísimos gránulos de pigmento que se encuentran en la parte trasera del iris (la parte de color del ojo) se desprenden y se desparraman por el humor acuoso. Los gránulos llegan hasta los canales de drenaje y poco a poco los van tapando. Esto hace que suba la presión en el ojo. El tratamiento generalmente incluye el uso de medicamentos, cirugía con láser y microcirugía.

El glaucoma congénito afecta a los bebés. Es una enfermedad muy rara que puede ser de familia (hereditaria). Es el resultado del desarrollo incorrecto o incompleto de los canales de drenaje de los ojos del bebé durante el embarazo. En algunos casos, los defectos estructurales, se pueden corregir con microcirugía.

Los otros casos se tratan con medicamentos.

¿Hay una curación?

Por lo general, el glaucoma no se puede curar pero si se puede controlar. Ya que ha sido detectado, requiere un cuidado continuo por el resto de su vida. Su plan de tratamiento puede controlar la presión en el ojo, y así proteger el nervio óptico y su visión. Es de suma importancia controlar la presión en el ojo. Las gotas para los ojos, las medicinas que se toman por la boca, la cirugía con láser y la microcirugía son bastante eficaces en controlar la presión en el ojo a largo plazo.

Muchas personas creen que están curadas cuando las medicinas o la cirugía logran bajar la presión en su(s) ojo(s) a niveles normales. De hecho, el glaucoma no ha sido curado; tan solo está siendo controlado. Los exámenes regulares siguen siendo necesarios aunque la presión ya este bajo control.

¿Cómo se hace el diagnóstico?
Antes se pensaba que una sola prueba (la medida de la presión intraocular) bastaba para diagnosticar el glaucoma. Investigaciones recientes han demostrado que no se puede confiar en esa sola prueba para detectar el glaucoma. La presión dentro del ojo puede subir y bajar durante un solo día o a lo largo de un mes. Además, los nervios ópticos de algunas personas no se dañan a pesar de las presiones altas, mientras que los nervios ópticos de otras personas son más delicados y se dañan hasta con presiones normales o bajas.

Para hacer un diagnóstico confiable, primero hay que revisar cinco cosas

  • La presión intraocular.
  • La forma y color del nervio óptico
  • El campo visual completo y otros estudios como HRT, FDT
  • El ángulo en el ojo donde el iris se junta con la córnea
  • Paquimetría, con Presión intraocular corregida

Los exámenes regulares para detectar el glaucoma deben incluir cuatro pruebas, que no causan dolor: la Tonometría, Oftalmoscopia, Perimetría y Gonioscopia

¿Por qué cambia la presión de mi ojo de una cita a otra?
La presión del ojo puede variar de una hora a otra, de un día a otro o de semana en semana.

Hay muchos factores que pueden causar que la presión suba o baje. Los cambios diarios son normales y no deben afectar su glaucoma a largo plazo.

La tonometría es una prueba para medir la presión dentro del ojo. Primero se ponen gotas en el ojo para anestesiarlo. Luego el doctor mide la presión con un instrumento llamado tonómetro. Se le aplica un poquito de presión al ojo usando un instrumento muy pequeño que se pone en contacto con el globo del ojo (tonómetro de aplanación), o que emite un soplo de aire tibio hacia el ojo (tonómetro de aire). Se consideran normales las presiones entre 12 y 22 mm Hg. La unidad mmHg se refiere a milímetros de mercurio, y es la que normalmente se usa para medir la presión en el ojo.

La oftalmoscopia, es un método para examinar el interior del ojo, y en especial el nervio óptico. Si es necesario, se ponen gotas en el ojo para agrandar la pupila. Entonces, en un cuarto oscuro, el médico examina el ojo usando un instrumento especial que lleva una lucecita en la punta. Este instrumento ilumina y aumenta el interior del ojo, para que el doctor pueda ver la forma y el color del nervio óptico. Si el nervio tiene depresión central o no tiene un color rosado normal, eso es señal de que podría haber un problema.

Si la presión dentro del ojo no es normal o si el nervio óptico no se ve normal, se harán pruebas especiales: FDT, HRT, Perimetría y Gonioscopia.

A la perimetría también se le conoce como el examen del campo visual. Durante este examen, la persona mira hacia adelante y señala cada vez que percibe de reojo una luz o un objeto móvil. Hay diferentes tipos de perimetría. La perimetría automática hace uso de una computadora para producir puntos de luz de diferentes tamaños en un área en forma de tazón. Cuando se usa el perímetro de Goldmann, la persona fija la vista hacia adelante en un campo blanco, en forma de tazón, mientras que un técnico mueve puntos de luz de diferentes tamaños alrededor de todo el campo. En ambos casos, se le pide a la persona que haga una seña (tocando un timbre) cada vez que crea que ve una luz, aunque no sea muy fuerte.

Esta prueba ayuda a producir un mapa del campo visual, lo cual es importante para revisar si la presión del ojo está dañando la vista.

El punto ciego del ojo es un área del campo visual donde es normal no ver la luz. Todo ojo normal, tiene un pequeño punto ciego donde el nervio óptico entra por la parte trasera del ojo. La persona no debe preocuparse si se tarda en ver la luz a medida que ésta se mueve dentro o cerca de su punto ciego. Las demoras en ver la luz no necesariamente indican que esté dañado el campo visual.

El mapa visual que resulta del examen de perimetría muestra exactamente en qué partes del campo visual fueron vistas o no vistas las diferentes luces.
Después, que se ha hecho un diagnóstico de glaucoma, se hacen pruebas del campo visual una o dos veces al año, para revisar si hay cambios. Con estas pruebas se pueden detectar hasta cambios muy pequeños en la visión.

Para muchas personas los exámenes del campo visual no son muy agradables, ya que tornan bastante tiempo y requieren de mucha concentración. Durante estos exámenes, lo mejor es tratar de relajarse y de responder con la mayor precisión posible. Si es necesario, la persona que esté administrando la prueba la puede suspender por unos momentos para que sus ojos descansen. Recuerde que no hay manera de aprobar o reprobar el examen, pues no hay respuestas correctas ni incorrectas. Habrá días en que, por diferentes razones, usted no hará el examen tan bien como hubiera podido bajo diferentes circunstancias. Si eso sucede, tal vez su médico le pida que vuelva a tomar el examen en otra ocasión para poder comparar los resultados.

La Gonioscopia, es un examen especial que se hace para revisar si el ángulo entre el iris y la córnea está abierto o cerrado. Este examen no es nada doloroso. Primero se ponen gotas en el ojo para anestesiarlo. Luego se coloca en el ojo un lente de contacto especial. El lente contiene un espejo que le permite al médico ver dentro del ojo, para revisar si el ángulo entre el iris y la córnea es estrecho o abierto (glaucoma de ángulo estrecho) o abierto (glaucoma de ángulo abierto).

No siempre es fácil diagnosticar el glaucoma. Los doctores consideran muchos factores antes de decidir si dar tratamiento o no. Por ejemplo, puede que una persona tenga alta la presión intraocular (de 22 a 26 mmHg en uno o ambos ojos) sin que el nervio óptico y el campo visual muestren señales de estar dañados. Hay personas que tienen la presión alta en el ojo por muchos años sin que eso les cause ningún daño en la visión. Es como si sus ojos tuvieran un tipo de hipertensión ocular y pudieran aguantar una presión más alta de lo normal. En cambio, hay personas a quienes les empieza a aumentar la PIO y como resultado, también sufren daños inmediatos del nervio óptico porque tienen menos resistencia e ella.

Cuando hay glaucoma, lo más importante es proteger la visión, tratando las causas que lo producen. En casos en que el diagnóstico no es obvio, los doctores se preocuparán más si la presión es mucho más alta en un ojo que en el otro, si se detecta cualquier cambio (aunque sea mínimo) en el nervio óptico o si la persona tiene parientes que padecen o han padecido de glaucoma. Si su caso es difícil de diagnosticar o de tratar, puede que su médico lo envíe a un oftalmólogo especializado en glaucoma. Siempre es buena idea conseguir una segunda opinión si su médico o usted tienen alguna duda acerca del diagnóstico, de su progreso o del tratamiento.

Además de examinar y tratar a personas con glaucoma, los especialistas generalmente dan clases y cursos sobre la Enfermedad. Usted, su médico y el especialista, pueden decidir juntos que hacer y como hacerlo.

¿Cómo se trata?
La forma principal de tratar el glaucoma es usando medicamentos que facilitan el drenaje de líquido del ojo o que disminuyen la producción del mismo. En la mayoría de los casos, los medicamentos pueden controlar la presión en los ojos por muchos años sin peligro. Los medicamentos para el glaucoma vienen en gotas, pastillas, en diferentes dosis y combinaciones. Por lo general, los medicamentos se deben tomar siguiendo un horario diario regular. Para controlar bien la presión en los ojos, es muy importante usar la medicación recetada todos los días.

La mayoría de los medicamentos producen efectos secundarios. Generalmente dichos efectos disminuyen después de unas cuantas semanas. Sin embargo, es buena idea que usted consulte a su médico sobre cualquier reacción física o emocional que tenga cuando está usando medicamentos para el glaucoma.

Si los efectos son muy molestos o si duran bastante tiempo, quizás su doctor pueda recetarle una dosis más baja del mismo medicamento o un medicamento diferente.

El tener que cambiar de medicamentos no necesariamente indica que el glaucoma esté empeorando. De hecho, es normal que los programas de tratamiento cambien con el tiempo. Una cierta dosis de medicina puede ir perdiendo su eficacia lentamente y tendrá que ser reemplazada con una dosis más fuerte o con un medicamento diferente. Éste es un proceso normal debido a que el cuerpo puede acostumbrarse y reaccionar menos a los medicamentos usados regularmente. Con frecuencia los doctores pueden volver a recetar un medicamento que habían usado antes, cuando el cuerpo ya no está acostumbrado a esa medicina.

Un programa de tratamiento también puede cambiar cuando aparecen medicamentos nuevos que son más eficaces o más cómodos de usar. Puede que en el futuro las medicinas para el glaucoma causen menos efectos secundarios y se puedan usar con menos frecuencia.

Los medicamentos para el glaucoma, tienen diferentes propósitos: pueden facilitar el drenaje del líquido o disminuir la producción del mismo.

Vienen en dos formas: pastillas y gotas (colirios).

Pueden causar efectos secundarios generalmente no graves.

Apretando suavemente la esquina interior del ojo (cercano a los puntos lagrimales), usted puede reducir la cantidad de medicamentos que se absorben en la corriente sanguínea.

Las medicinas en gotas, o colirios, son para los ojos, pero si uno no se las pone correctamente, pueden afectar a todo el cuerpo. A los efectos por todo el cuerpo, se les llama efectos sistémicos (porque afectan todos los sistemas del cuerpo).

He aquí algunas sugerencias para evitar que las gotas para los ojos tengan efectos sistémicos:

  1. Baje con cuidado el párpado de abajo para formar una bolsita donde pueda poner la gota. Ponga la gota en la bolsita, cierre los ojos suavemente e incline la cabeza hacia atrás.
  2. Luego presione suavemente la esquina de adentro del ojo (puntos lagrimales) por unos dos minutos. Esto sirve para bloquear el conducto nasal. Así la medicina permanecerá en su ojo en vez de bajar por el conducto lagrimal y pasar a la nariz y corriente sanguínea.
  3. Séquese los Ojos suavemente con un pañuelo desechable para quitar medicina extra que ha quedado.
  4. Repita estos pasos para cada gota que se ponga en el ojo. Si usted está usando más de un tipo de gotas, espere 15 minutos entre gotas de diferentes frascos.

Para asegurarse que se esté poniendo las gotas de la manera correcta, enséñele cómo lo hace a su doctor o al personal médico que lo asista, si es necesario, quizás ellos puedan darles otras sugerencias.

¿Qué papel juega la cirugía?
La cirugía es otro tipo de tratamiento para el glaucoma.

Por lo general, la cirugía de cualquier tipo lleva algún riesgo. Por eso, quizás su doctor trate de posponer o de evitar que a usted se le haga cirugía. No obstante, la cirugía moderna para el glaucoma da buenos resultados en la mayoría de los casos.

La cirugía es el tratamiento principal para los casos de glaucoma de ángulo cerrado y de glaucoma congénito, porque generalmente es la única manera de abrir los canales de drenaje que están tapados o deformes. En los casos de glaucoma crónico, generalmente la cirugía sólo se considera cuando la dosis máxima de medicinas no logra controlar la presión en el ojo, o cuando la persona no puede tolerar los efectos secundarios de los medicamentos. Generalmente, la cirugía se hace en un solo ojo a la vez. Ésta es una medida de seguridad, aunque de todas maneras, usualmente un ojo necesita la operación antes que el otro.
Hay dos tipos de cirugía que se pueden hacer: cirugía con láser y microcirugía.

Cirugía con láser
El láser es un rayo de energía pequeño que es capaz de hacer una abertura muy pequeña en el tejido del ojo. Para tratar el glaucoma se usan tipos diferentes de cirugía con láser; todo depende del tipo de glaucoma que sea y de su gravedad.

Iridotomía periférica hecha con láser
Se usa para el glaucoma agudo de ángulo cerrado, cuando el iris está tapando los canales, de drenaje. También como profilaxis en ángulos muy estrechos, para evitar un glaucoma agudo.

La cirugía crea una abertura en el iris, lo cual ayuda a evitar el bloqueo.

Ventajas

  • rápida y conveniente
  • se realiza en el consultorio del oftalmólogo o en la clínica.
  • poco riesgo de infección o de complicaciones generales.
  • no se necesita un período especial de recuperación.

Desventajas

  • no es efectiva para tratar todos los tipos de glaucoma.
  • los resultados no se saben de inmediato.
  • por lo general se necesita usar medicamentos después de la cirugía.
  • puede ser necesario volver a hacer la cirugía con láser o hacer microcirugía después, si con esta no se lograron los resultados esperados.

 

Trabeculoplastia hecha con láser.
Se usa para el glaucoma primario de ángulo abierto, glaucoma pigmentario y glaucoma pseudoexfoliativo.
El rayo láser se enfoca en la abertura del canal de drenaje, para ayudar al sistema entero de drenaje a funcionar.

 

Ciclofotocoagulación transescleral hecha con láser.
Se usa cuando la persona ya tiene mucho daño causado por el glaucoma, que la cirugía normal no logra controlar. El rayo láser ayuda a reducir la producción de líquido en el ojo.

 

Las cirugías con láser se realizan en un consultorio médico, clínica u hospital. Primero se ponen gotas especiales en el ojo para anestesiarlo. Luego, usando un microscopio, el médico enfoca el rayo láser en el lugar exacto del ojo. El paciente ve una luz brillante, como el flash de una cámara, y también puede sentir un poco de hormigueo. El rayo pasa a través de la cubierta exterior del ojo sin dañarla, y hace su efecto sólo donde ha sido enfocado.

Después de la cirugía, el ojo puede estar un poco irritado. Se aconseja que el paciente tome las cosas con calma por unos días. Generalmente, después de un par de días la persona puede empezar a hacer sus actividades normales. Después de la cirugía será necesario revisar la presión del ojo con frecuencia, ya que ésta puede tardar hasta semanas en bajar a un nivel seguro. Aunque la cirugía con láser quizás no controle la presión en el ojo permanentemente, muchas veces puede posponer la necesidad de hacer microcirugía.

Microcirugía
A la microcirugía también se le conoce como "cirugía convencional". Es un tratamiento efectivo que se usa en casos de glaucomas agudos, crónicos, congénitos o secundarios. Antes de que empiece la operación, el paciente recibe anestesia local y también medicamentos para relajarse. Así el paciente no siente dolor durante la cirugía. Usualmente a los adultos no se les da anestesia general para la microcirugía, porque hay cierto riesgo de que ese tipo de anestesia les cause complicaciones con el corazón o la respiración. Sin embargo, a los bebés y a los niños que corren menos de ese riesgo, siempre se les da anestesia general.
Durante la cirugía, el oftalmólogo usa un microscopio colocado a varias pulgadas de distancia del ojo del paciente. En los casos de glaucoma crónico, muchas veces el médico primero quita un pedacito pequeño del iris para evitar problemas de glaucoma agudo en el futuro. Después, en esos y todos los demás casos, el médico hace una pequeña abertura en la esclerótica (la parte blanca del ojo). A este procedimiento se le llama trabeculectomía o esclerostomía. La nueva abertura forma un canal de drenaje artificial que permite que salga el líquido del ojo, aunque los demás canales de drenaje estén tapados. El tejido sobre la nueva abertura forma una ampollita o burbuja en la conjuntiva del ojo. La burbuja será de un color un poco diferente al del área blanca a su alrededor. Los doctores revisan la ampollita para asegurarse de que el líquido del ojo esté saliendo bien por la nueva abertura.
Por lo general, el paciente no necesita internarse en el hospital para la microcirugía, lo cual reduce los costos del procedimiento. No obstante, se necesitará algo de tiempo para recuperarse, dependiendo de su edad, su trabajo y otros factores. La mayoría de las personas pueden caminar poco tiempo después de la cirugía. Mas, es necesario que usen un parche sobre el ojo por algún tiempo y que eviten que les entre agua o jabon en el ojo, por lo menos durante unas semanas después de la operación. Además deben evitar manejar, leer, agacharse o hacer ejercicio pesado durante ese mismo período.
Ver televisión, estar con amigos y caminar un poco son buenas actividades durante la breve etapa de recuperación. Usted debe pedirle consejos específicos a su doctor, ya que cada persona es diferente.

Ventajas

  • Se puede usar para la mayoría de los tipos de glaucoma
  • Da resultados inmediatos (↓ PIO)
  • Muchas veces no se necesitan medicamentos después
  • Generalmente da buenos resultados que duran mucho tiempo

Desventajas

  • Tiene que ser realizada en un hospital o una clínica.
  • Hay cierto riesgo de hemorragia o de infección en el ojo, o de complicaciones generales
  • Se necesita tiempo para recuperarse (aproximadamente 1 mes).

Después de la cirugía, por lo general, el ojo se ve normal después de la microcirugía o de la cirugía con láser. El nuevo canal de drenaje bajo la conjuntiva usualmente no se ve, pues está cubierto por el párpado de arriba. Usted podrá verlo en un espejo si se levanta el párpado con cuidado cerca de la ceja, al mismo tiempo que inclina la cabeza un poco hacia atrás (no hacerlo durante el primer mes post-operatorio).
La microcirugía para el glaucoma generalmente da buenos resultados, pero a veces el nuevo canal de drenaje puede empezar a taparse. Esto hace que la presión en el ojo suba otra vez. Esto sucede porque el cuerpo trata de hacer que la nueva abertura sane como si fuera una herida. Esta reacción es frecuente en los pacientes más jóvenes, ya que ellos tienen una mayor capacidad de hacer que sus heridas sanen. De ser necesario, la microcirugía, se puede volver a hacer varias veces en el mismo ojo.

A veces se usan medicamentos después de la microcirugía para evitar que se formen cicatrices. Ejemplos de estos medicamentos son 5?FU (5?Fluorouracil) y mitomicina C. Estos medicamentos pueden mejorar mucho los resultados de la cirugía.

En ciertos casos avanzados de glaucoma, a veces se inserta en el ojo, un pequeño tubito de silicona, con una válvula especial, que ayuda a que el líquido del ojo se drene mejor. Esto se hace para pacientes que ya han probado varios tipos de tratamiento, incluyendo operaciones, las dosis máximas de diferentes medicamentos y no le dieron buenos resultados, realmente en la actualidad estas válvulas tienen cada vez mejor resultado, y en EEUU se usan mucho.

Las cirugías para el glaucoma irán cambiando a medida que el equipo quirúrgico y los láseres vayan mejorando. Estos cambios producirán métodos aún más seguros y efectivos para controlar el glaucoma.

¿Si le empieza a cambiar la visión?
El glaucoma puede causar diferentes problemas de la visión. Algunas personas con glaucoma tienen la visión "baja". Estas personas pueden tener problemas para hacer cosas a diario, aunque usen lentes (anteojos). Por ejemplo, quizás no puedan diferenciar los tonos de un mismo color, tal vez se vuelvan sensibles a la luz o a los reflejos de la luz, o quizás pierdan su habilidad de ver los detalles pequeños de las cosas. Hay una variedad de productos que les pueden ayudar, como anteojos con los cristales teñidos y ampliadoras de texto para documentos o computadoras.

La colaboración entre usted y sus doctores
Si usted sabe que tiene glaucoma, ya lleva una ventaja sobre las miles de personas que tienen este mismo problema, pero no lo saben. De ahora en adelante, usted y sus doctores podrán trabajar juntos para proteger su visión.

Si a usted se le acaba de hacer un diagnóstico de glaucoma, es posible que sea necesario revisarle la presión en ambos ojos cada semana o cada mes hasta que esté bajo control. Aún cuando la presión en cada uno de sus ojos alcance un nivel seguro, es posible que su médico necesite hacerle exámenes varias veces al año.

Mientras que es importante que usted respete y confíe en las habilidades de su médico, también es importante que su doctor entienda sus preocupaciones, esté dispuesto a responder a sus preguntas y a explicarle las opciones para su tratamiento, y esté disponible para tomar sus llamadas y hacerle los exámenes que necesite. Lo mejor es escoger y trabajar con un médico con quien se sienta cómodo y a quien le tenga confianza. Si usted siente que su doctor no le está prestando suficiente atención a sus preguntas y preocupaciones, quizás a usted le convendría cambiar de doctor. Usted tiene derecho a obtener una segunda opinión.

Su médico será uno de sus principales recursos para el manejo de su condición, pero también hay muchas cosas que usted puede hacer para ayudarse a sí mismo. He aquí algunas sugerencias hechas por doctores y personas que tienen glaucoma:

  • Acuérdese de hacer uso de sus medicamentos según el horario que se le haya indicado. Es fácil olvidarse de los medicamentos cuando la presión de los ojos ya está bajo control, o cuando uno cambia su rutina diaria, como por ejemplo, cuando uno tiene visitas o está de vacaciones.
  • Procure tomar los medicamentos como parte de su rutina diaria; por ejemplo, puede acostumbrarse a colocarlas al despertarse, con las comidas, o al acostarse.
  • Si se olvida de usar sus gotas, póngaselas tan pronto como se acuerde, en vez de esperar hasta la próxima vez que le toque ponérselas. Para la siguiente dosis, regrese a su horario normal.
  • Si se le olvida tomarse una de sus pastillas para el glaucoma, tómesela tan pronto como se acuerde y después siga con su horario normal.
  • Consiga un poco de medicinas extras por si se le pierde un frasco de gotas o pastillas. Cuando salga de viaje, llévese consigo una receta extra de sus medicamentos.
  • Sepa el nombre y la dosis de cada medicina que esté tomando. También averigüe para qué sirve cada una.
  • Pregúntele a su doctor cuál es la mejor forma de ponerse las gotas y cuál es el mejor horario para las diferentes medicinas.
  • Lleve apuntes de cada una de las medicinas que esté tomando. Escriba el nombre de la medicina, la dosis y cuántas veces se usa al día. Sus apuntes pueden ayudarle a recordar con qué frecuencia usar sus medicamentos.
  • Entérese de los posibles efectos secundarios de cada medicina. Así no se preocupará tanto si nota ciertos cambios en sus ojos o en otras partes de su cuerpo.
  • Asegúrese de que toda persona que le proporcione atención médica sepa que usted tiene glaucoma y esté enterada de cuáles medicamentos está usted usando.
  • Su doctor de familia y cualquier otro profesional médico que lo atienda (como un internista, cardiólogo, dermatólogo, ginecólogo o dentista) necesitan saber que usted tiene glaucoma al tratar otros problemas que se le presenten. Por ejemplo, algunos medicamentos que se usan para la presión de la sangre o para problemas de la piel podrían afectar el glaucoma. Tenga cuidado sobre todo al usar cualquier medicamento que contenga cortisona o esteroides.
  • Además, hay algunos medicamentos para los ojos que afectan otras partes del cuerpo. Consulte a su doctor antes de empezar a tomar cualquier medicina nueva. También pregunte si las medicinas que compre sin receta pueden afectar su glaucoma.
  • Fíjese cómo siente los ojos y cómo se le ven. Avísele a su médico si nota cualquier cambio fuera de lo común. Los cambios no necesariamente indican que haya algún problema, pero es buena idea mantener a su médico al tanto de lo que note.
  • Avísele a su médico si usted tiene cualquiera de los siguientes síntomas sin saber por qué: irritación, lagrimeo, ardor, visión borrosa, sensación de tener los ojos rasposos, desecho fuera de lo usual que le sale de una esquina del ojo, visión temporalmente nublada, dolores de cabeza continuos, rayos de luz u objetos flotantes en el campo visual, o anillos de colores alrededor de las luces por la noche.

Estos síntomas podrían indicar que sus medicamentos no están funcionando suficientemente bien, que usted tiene una infección leve en el ojo, o que tal vez necesita cambiar de medicamentos. Asegúrese de llamar a su doctor para que revise porqué está teniendo cualquiera de estos síntomas.

 

Vaya a que le revisen los ojos regularmente. Es fácil aplazar u olvidarse de los exámenes cuando la presión de los ojos está bien controlada o cuando uno está ocupado con el trabajo u otras actividades.

  • Haga la cita para su próximo examen antes de irse del consultorio de su médico y apunte la cita en su calendario.
  • Vaya a que le revisen los ojos antes de salir en un viaje largo o de comenzar un proyecto arduo.
  •  Asegúrese de informarle a su médico si usted no ha estado tomando sus medicamentos a diario como se lo haya recetado. Explíquele a su médico si es porque los medicamentos son demasiado caros, le causan demasiadas molestias, le es inconveniente tomarlos o porque ha cambiado su rutina diaria. Quizás su doctor pueda ayudarle cambiando el tipo o el horario de sus medicamentos.
  • Anote cualquier pregunta que tenga sobre sus ojos, su visión o sus medicamentos, antes de acudir al doctor. Durante su cita, refiérase a su lista de preguntas y escriba las respuestas que reciba. Así no tendrá que llamar al consultorio después o quedarse con dudas hasta la próxima consulta.

Cuídese los ojos.

  • Trate de mantenerse los ojos limpios y libres de sustancias que los puedan irritar. Las mujeres que usen maquillaje en los ojos quizás deban usar marcas que no produzcan alergias y reemplazar el maquillaje con frecuencia.
  • Algunos medicamentos para el glaucoma dan comezón o ponen la vista borrosa; a pesar de eso, usted debe evitar frotarse los ojos.
  • Si le han hecho cirugía en los ojos, es buena idea usar gafas protectoras para nadar y también para trabajar en el jardín o hacer deportes con una o más personas (como tenis, fútbol, deportes de equipo por el peligro de recibir golpes).

Cuídese el resto del cuerpo.

  • Todas las siguientes medidas pueden tener un buen efecto sobre la presión de los ojos.
  • El mantenerse en buena salud en general es igual de importante que cuidarse los ojos.
  • El sentido común y algunas investigaciones médicas indican que es importante comer bien, hacer suficiente ejercicio, no fumar, no tomar demasiado café (u otras bebidas que contienen cafeína) y mantenerse a un peso saludable. Además, es importante no retener líquido extra en el cuerpo. Esto se logra evitando tomar muchos líquidos de una sola vez y comiendo poca sal.
  • Trate de reducir la tensión o estrés en su vida diaria. Asegúrese de dejar tiempo para divertirse y relajarse.
  • Casi todo tipo de ejercicio ?ya sea el jugar al fútbol, nadar o andar en bicicleta le ayudará a mantenerse en forma e incluso podría ser provechoso para su glaucoma. Consulte a su doctor antes de comenzar cualquier programa de ejercicio arduo.

El ejercicio y el Glaucoma: ¿Puede hacer ejercicio una persona con glaucoma?
Sí. De hecho, las investigaciones han demostrado que el ejercicio inclusive es provechoso para las personas que padecen de glaucoma.
Consulte a su doctor antes de empezar cualquier nuevo tipo de ejercicio.

¿Cómo vivir con glaucoma? Testimonios.
El tomar sus medicamentos regularmente, el notar cualquier cambio diferente en sus ojos y el cuidar de su salud, son formas prácticas y sensatas de manejar el aspecto físico del glaucoma. Sin embargo, hay otro aspecto del glaucoma que hay que considerar: los efectos emocionales y psicológicos de vivir con una condición crónica que amenaza la vista.
Todos reaccionamos de diferentes maneras al enterarnos de que teníamos glaucoma. Algunos de nosotros, aunque nos preocupamos, aceptamos el hecho sin grandes dificultades. Otros de nosotros sentimos temor y desamparo. No queríamos creer que padecíamos de glaucoma. Nos preocupaban los costos médicos y, aún más, la posibilidad de perder la visión. Algunos de nosotros pensábamos que tendríamos que hacer cambios drásticos en nuestras vidas y nuestro trabajo. Muchos de nosotros sabíamos muy poco sobre el glaucoma, y supusimos incorrectamente que siempre causa pérdida de la visión.
Desde entonces, hemos empezado a acostumbrarnos a la idea de vivir con esta condición. Hemos aprendido que muy pocas veces causa ceguera. Sabemos ahora que no tenemos que hacer cambios drásticos en nuestras vidas. Podemos seguir haciendo la mayoría de nuestras rutinas diarias y no tenemos que abandonar nuestros planes a largo plazo. Sí, todavía nos preocupa el perder algo de nuestra visión, pero aprendiendo a manejar el glaucoma en vez de que se convierta en un problema abrumador. Las personas con glaucoma avanzado han aprendido a colaborar con consejeros de rehabilitación que les pueden ayudar a seguir viviendo una vida activa a pesar de sus problemas de la vista.

Fuentes de Información y apoyo

  • Su doctor y el personal de su consultorio, incluyendo técnicos y enfermeras.
  • Su familia, sus amigos y miembros del clero.
  • Hospitales y agencias de salud comunitaria.
  • Bibliotecas públicas.

Otras cosas a las que nos hemos tenido que acostumbrar son los exámenes frecuentes, la rutina diaria de los medicamentos y la posibilidad de que necesitemos cirugía. Al principio, algunos de nosotros nos sentíamos incómodos durante las pruebas para medir la presión de los ojos. Además no queríamos ni pensar en la cirugía porque no nos gustaba la idea de que nadie, ni siquiera un médico muy hábil, nos tocara los ojos. Con el tiempo, nos fuimos acostumbrando a nuestro programa de tratamiento, y las pruebas, las luces y las gotas nos llegaron a molestar menos.

Para la mayoría de nosotros, el glaucoma se ha vuelto simplemente cuestión de acordarnos de usar nuestras medicinas diariamente y acudir a exámenes regulares. Algunos de nosotros, que hemos sido operados de los ojos, descubrimos que nuestros temores eran peores que la cirugía en si. A muchos de nosotros, la cirugía nos pareció más aceptable después de haber hablado con el médico y con otras personas que ya se habían operado.

Como parte del proceso de acostumbrarnos a vivir con glaucoma hemos tenido la oportunidad de compartir estos nuevos conocimientos con nuestros amigos y familiares. Hay mucha gente que no entiende cómo se desarrolla el glaucoma ni cómo se trata. Por ejemplo, hay personas que creen que el glaucoma causa síntomas desde el principio, o que se puede curar con medicinas. Pueden creer que hay formas de restaurar la visión o que hay anteojos que pueden corregir el daño causado por el glaucoma. Una vez que nuestros amigos y parientes supieron más sobre el glaucoma, pudieron ayudarnos a manejar los aspectos físicos y emocionales de esta condición. Por nuestra parte los animamos a ellos a que regularmente se hicieran exámenes de los nervios ópticos y la presión en los ojos.

El proceso de acostumbrarse a vivir con el glaucoma toma tiempo. Nosotros mismos estamos todos en diferentes etapas de comprensión y aceptación. He aquí dos sugerencias que quizás le ayuden a usted durante este proceso:

Hable con otras personas sobre sus sentimientos.
Quizás, sobre todo al principio, le ayude a usted hablar con alguien sobre sus temores y sentimientos. A veces así los problemas le pesan a uno menos. Confíele a alguien sus emociones: ya sea su esposo(a), un pariente, un amigo o un miembro del clero. Tal vez también le sirva hablar con otras personas que tengan glaucoma. Cada caso de glaucoma es diferente, así que generalmente no es útil comparar programas de tratamiento. Mas, sí puede ser muy provechoso y consolador hablar sobre lo que uno piensa y siente acerca de su condición.


No deje que el glaucoma limite su vida.
Nosotros estamos limitados sólo por lo que pensamos que podemos y no podemos hacer. Usted puede seguir haciendo todo lo que hacía antes de que le diagnosticaran su glaucoma. Puede hacer nuevos planes y comenzar nuevos proyectos. Y, al mismo tiempo, puede estar seguro de que la profesión médica seguirá buscando mejores formas de tratar el glaucoma. Cuide bien de sus ojos, de usted mismo y siga disfrutando la vida.

Consejos para el uso de medicamentos

  • Si se le olvida ponerse sus gotas a la hora debida, póngaselas tan pronto como se acuerde. No espere hasta la próxima hora indicada. Después siga con su horario normal.
  • Si se le olvida tomarse una pastilla para el glaucoma, tómesela tan pronto como se acuerde y después siga con su horario normal. Avísele a su doctor o farmacéutico si sus medicamentos le resultan muy inconvenientes, molestos o caros. Tal vez sea posible cambiar su programa de medicamentos.
  • Acostúmbrese a tomar sus medicamentos a la misma hora que hace ciertas rutinas diarias; por ejemplo, al levantarse, al acostarse o a la hora de comer.
  • Recuerde que "cuatro veces al día" quiere decir cuatro veces durante 24 horas ?generalmente a las 7 a.m., al mediodía, a las 6 p.m. y a la hora de acostarse. "Dos veces al día" quiere decir cada 12 horas por ejemplo, a las 7 a.m. y las 7 p.m. o a las 10 a.m. y las 10 p.m.
  • Guarde sus medicamentos en casa en un lugar específico y a la vista, como por ejemplo, en la mesa de la cocina o en una repisa en el baño. Asegúrese de llevarse sus medicamentos consigo cuando salga de casa.
  • Pregúntele a su farmacéutico si necesita guardar sus medicamentos en la heladera. 
  • Para usar gotas para los ojos, quizás le ayude apoyar el frasquito contra el puente de su nariz. A veces así es más fácil lograr que las gotas caigan bien en el ojo.
  • Si usa dos o más tipos de gotas al mismo tiempo, espere 15 minutos antes de ponerse cada tipo de gotas.